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Imagino que si un día por fatal motivo partes
cerca de ninguna parte donde yo no pueda ir,
lejos de mis tristes ojos ya cansados de buscarte,
cuando me pierdas de vista…. estaré de nuevo ahí.
Imagino que si corres hasta donde dé tu suela
para no verme la estampa… en pos de tu porvenir,
ya distante de mis pasos cuando ya los tuyos duelan,
cuando no escuches mi risa… me verás quizá reír…
Imagino que si lloras para atravesar un río
entre lo que tuyo y mío fue tan arduo construir,
si es que acaso lo consigues lloverán los ojos míos
sobre el lado en que del río oses de mi llanto huir…
Porque lo que no imaginas es la sed de la costumbre
que te va a traer de vuelta como vuelve el sol al mar,
porque me verán tus ojos quizás lejos navegando
pero cuando estén soñando… ¡es a mí a quien va amar!
Porque lo que no te enteras son mis besos que tejidos
en tus poros inundados se arraigaron tanto a ti
que cuando la piel te queme como incendio enfurecido
aunque no estés tú conmigo… ¡arderás sólo por mí!
Yo por eso te aconsejo que te vayas los más lejos…
que te inventes infinitos, universos, ¡qué se yo!
tú podrás mentirle al mundo, a otros hombres, al espejo,
pero no este perro viejo… ¡¡¡viejo porque tanto amó!!!
Beto Aveiga · Ecuador
Buscandote, buscarte
sufriendo por no encontrarte,
llamando a mil puertas para hallarte,
desesperado por no sentirte,
temiendo no descubrirte,
pensando en poder mirarte,
rogando por hablarte,
fantaseando con besarte,
luchando por pertenecerte y
muriendo por amarte
En febrero deje de verte
Han pasado ya los meses
Y no dejo de quererte
Aun siento tus caricias
sobre mi cuerpo.
Desesperada sin poder verte
solo pensando en lo bien que,
me sentia a tu lado.
No podia olvidar
Olvidar lo bien que me respetaste
Olvidar tu mirada,tus labios,tu cuerpo.
Como no me resigne a perderte
En noviembre sali a buscarte
Sin buscarte apareciste tu
Sin pensarlo me llamaste
Invitandome a subir a tu auto.
Emocionada por volver a estar en tus brazos
Por volver a besar tus finos labios
Como siempre me pediste que no me fuera
Y yo solo obedeci cegada de ti.
Esa noche nos quedamos bajo la luna
Sin saber cual era mi sorpresa
Ya no eras el mismo
Tu forma de besarme, de tocarme
Preguntandome yo¿TU NO ERES DARIL?
despues de todo-pero despues de todo
Solo se trataba de acostarnos juntos
Se trataba de la carne
Solo el amor une a dos cuerpos desnudos.
Nose si realmente me quisiste
Nose si te ame mucho-nose si te ame poco
Lo mejor sera no regresar al pueblo
Para no revivir los recuerdos
Solo se que hoy
Te digo adios para toda la vida.
Me urge la necesidad de hacerte
saber algo.
Eres la primera persona en este mundo
con quién puedo comunicarme a mi manera,
con el lenguaje del alma,
del alma que me enrejan los formalismos,
y me siento volar hacia ti con la libertad
del viento y decirte que te quiero, sí,
decirte que te quiero sin temor
a que no me entiendas.
Quiero jugar contigo el juego maravilloso
de la fantasía que nadie sabe sí,
con la fuerza que emana de los dos envueltos
en este divino torbellino de palabras lindas
que nos decimos podremos hacer realidad.
No quiero pensar en la realidad,
seria demasiado.
Nos amenaza el tiempo; a los dos, pero me rebelo.
Me resisto a pensar que pueda encontrar
algo en mi vuelo hacia lo sublime
que me ate las alas para buscarte siempre,
que me prohíba alimentarme de tu energía.
¡Ay Dios mio! esa fuerza poderosa que hay en ti
y que no hay nadie más.
¿Cómo es que me arrancas estas cosas?
Como es que me desnudo de perjuicios
y dejo correr este caudal de ideas de mis manos
a tus ojos y de mi alma a la tuya.
Me arriesgo a que me pienses mal,
pero con valentía.
Es mayor el placer que experimento
al vaciar mi alma en la tuya que todo
el daño que puedas hacerme al mal
interpretarme.
Soy un hombre sencillo, con deseos de vivir,
con ganas de saciar mis ansias en ti.
Te ofrezco mi mano arriesgada y breve,
te ofrezco en confort de mi alma para que
repose en ella.
Dime que tampoco tú habías encontrado
a nadie que te hable así,
y, por favor, dímelo, dímelo y disfruta
como yo con la misma intensidad,
al fin de cuenta, nada en este mundo
nos lo puede prohibir.
Victor de Tassis