Posts Tagged ‘cada mañana’
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Cada mañana el mismo
asombro, siempre nuevo:
el ver lo natural
que es para ti tu cuerpo.
Consabidas minucias
del rito del aseo,
que imperceptiblemente
elevas al misterio.
Desde mis ajimeces
vigilo tus linderos:
revuelas como un ángel
sobre tus mismos pechos.
Tu humedad se disputan
la juncia y el espliego.
¡Ay, frescura de aljibe
y calor de sesteo!.
En mis blandas murallas
aprisionado, veo
el hábito sencillo
que tienes de tu cuerpo.
Resuelves la materia
en puro movimiento;
cada escorzo insinúa
un ritmo en el espejo.
El repetido aire
que modela tus gestos,
es en ti cristalino
pero en mí es espeso.
De tu cuello desnudo
nace un hondo venero;
de tus brazos en alto,
la mimbre de tu pelo.
Al alba, cuando mido
tu distancia, no entiendo
la natural costumbre
que es para ti tu cuerpo.
Aquí estoy, como siempre, pensando en ti.
Y bebo, mirando la copa en la que dibujo tu rostro, y me pregunto hoy, al igual que todas las noches ¿Por qué no estas a mi lado?
Falta en mi vida tu presencia, tu sonrisa, tu caricia, tu cuerpo, tu olor y hasta esa forma rara que me miras.
Solo tengo tu sombra, tu recuerdo, el recuerdo de lo que somos o de lo que fuimos, no sé…
Te bebo a cada sorbo, te encuentro en cada bocanada del cigarro que exhalo y, aunque no lo creas, te respiro a cada segundo.
¿Por qué?
Por que vives en mí, te llevo dentro de mi piel, ésta que quisiera arrancar de tajo para no sentir el amargo dolor que me deja tu ausencia… Aquel dolor que me deja el saber que tú no sientes lo mismo que yo en este preciso momento…
Y ahora dime: ¿Cómo haces tú? ¿Cómo haces para tener siempre en la boca esa sonrisa?
¿Cómo haces para estar siempre inmerso en ese mundo en el que solamente importas tú, en el que no vive nadie?
Por que yo te veo en cada cosa que miro, en la sonrisa del niño, en el sol que me despierta cada mañana, en el cereal que desayuno, en el pavimento que contemplo mientras camino, a cada paso, en cada paso que di ayer, en el que doy hoy y en el que daré mañana…
Por que eres parte fundamental de mí ser, de la persona que soy y de la que quiero ser para ti, hasta que de una vez por todas te des cuenta de que me necesitas, que me quieres, por que eso quiero: que me quieras, que me sueñes, que me respires a cada segundo…
Quiero ser tu aire, la sombra que te sigue a cada momento, la que mira cada uno de tus movimientos y no sólo ese deseo carnal, por que la carne se acabará en cualquier momento sin nosotros decidir cuándo…
El alma queda, y quedará, hasta el día en que tengamos que decir adiós definitivamente…
No, no eres un capricho ni un producto de esta imaginación desbordada que me lleva siempre, sin importar que camino elija, a ti, siempre a ti, a todo lo que tú eres para mí y simbolizas en mi decadente existir…
Quisiera que te dieras cuenta de que dependo de ti… Que al conocerte pasé de ser un ser independiente a ser un ser dependiente de lo que tú dices, de lo que tú quieres, de lo que tú ansias. De ser un ser racional a uno irracional…
Esta noche me he propuesto escalar en tu horizonte, entrar en tus sueños e hilvanar una nueva fantasía en la que el único mundo que quieras sea el que encuentres a mi lado, al lado de esta mujer que tanto te ama, que te ansia siempre, que te espera y que te desea a cada momento…
Te conozco tanto que… ja! Sé las cosas que forman parte de esa cotidianidad que compartes conmigo en los instantes en que estamos juntos… Los que compartimos cuando tú así lo deseas…
De qué lado te gusta dormir, sé que roncas sin parar y que cuando despiertas sólo quieres ir a trabajar, a llenar tu vida de tantas cosas materiales que un amor como el mío no puede, ni podrá, comprar jamás… Y es que tu mundo y el mío son tan raramente diferentes… Por que tu mundo eres tú, y mi mundo eres tú…
Y me burlo a cada instante de mí, de aquello en lo que me he convertido gracias a ti, a tu constante indiferencia…
¿Cuándo iba a imaginarme yo que podría querer a un personaje como tú de semejante manera?
Eso eres… Un personaje que ha entrado en esta historieta de la que ni siquiera yo conozco cual será el final… de la que ojalá algún día pueda resolver y encontrar el final de esta razón que extrañamente me ata a ti y constantemente y a cada momento me mata…
Por que te quiero, te amo y te necesito…
Aquí estoy, como siempre, pensando en ti.
Y bebo, mirando la copa en la que dibujo tu rostro, y me pregunto hoy, al igual que todas las noches ¿Por qué no estas a mi lado?
Falta en mi vida tu presencia, tu sonrisa, tu caricia, tu cuerpo, tu olor y hasta esa forma rara que me miras.
Solo tengo tu sombra, tu recuerdo, el recuerdo de lo que somos o de lo que fuimos, no sé…
Te bebo a cada sorbo, te encuentro en cada bocanada del cigarro que exhalo y, aunque no lo creas, te respiro a cada segundo.
¿Por qué?
Por que vives en mí, te llevo dentro de mi piel, ésta que quisiera arrancar de tajo para no sentir el amargo dolor que me deja tu ausencia… Aquel dolor que me deja el saber que tú no sientes lo mismo que yo en este preciso momento…
Y ahora dime: ¿Cómo haces tú? ¿Cómo haces para tener siempre en la boca esa sonrisa?
¿Cómo haces para estar siempre inmerso en ese mundo en el que solamente importas tú, en el que no vive nadie?
Por que yo te veo en cada cosa que miro, en la sonrisa del niño, en el sol que me despierta cada mañana, en el cereal que desayuno, en el pavimento que contemplo mientras camino, a cada paso, en cada paso que di ayer, en el que doy hoy y en el que daré mañana…
Por que eres parte fundamental de mí ser, de la persona que soy y de la que quiero ser para ti, hasta que de una vez por todas te des cuenta de que me necesitas, que me quieres, por que eso quiero: que me quieras, que me sueñes, que me respires a cada segundo…
Quiero ser tu aire, la sombra que te sigue a cada momento, la que mira cada uno de tus movimientos y no sólo ese deseo carnal, por que la carne se acabará en cualquier momento sin nosotros decidir cuándo…
El alma queda, y quedará, hasta el día en que tengamos que decir adiós definitivamente…
No, no eres un capricho ni un producto de esta imaginación desbordada que me lleva siempre, sin importar que camino elija, a ti, siempre a ti, a todo lo que tú eres para mí y simbolizas en mi decadente existir…
Quisiera que te dieras cuenta de que dependo de ti… Que al conocerte pasé de ser un ser independiente a ser un ser dependiente de lo que tú dices, de lo que tú quieres, de lo que tú ansias. De ser un ser racional a uno irracional…
Esta noche me he propuesto escalar en tu horizonte, entrar en tus sueños e hilvanar una nueva fantasía en la que el único mundo que quieras sea el que encuentres a mi lado, al lado de esta mujer que tanto te ama, que te ansia siempre, que te espera y que te desea a cada momento…
Te conozco tanto que… ja! Sé las cosas que forman parte de esa cotidianidad que compartes conmigo en los instantes en que estamos juntos… Los que compartimos cuando tú así lo deseas…
De qué lado te gusta dormir, sé que roncas sin parar y que cuando despiertas sólo quieres ir a trabajar, a llenar tu vida de tantas cosas materiales que un amor como el mío no puede, ni podrá, comprar jamás… Y es que tu mundo y el mío son tan raramente diferentes… Por que tu mundo eres tú, y mi mundo eres tú…
Y me burlo a cada instante de mí, de aquello en lo que me he convertido gracias a ti, a tu constante indiferencia…
¿Cuándo iba a imaginarme yo que podría querer a un personaje como tú de semejante manera?
Eso eres… Un personaje que ha entrado en esta historieta de la que ni siquiera yo conozco cual será el final… de la que ojalá algún día pueda resolver y encontrar el final de esta razón que extrañamente me ata a ti y constantemente y a cada momento me mata…
Por que te quiero, te amo y te necesito…
Colaboración de Cynthia Veronica Chávez Juarez
Si Dios me obsequiará una nueva vida…
A ti te he de encontrar, quizás en esta vida no sea yo la persona que esperas, lo entendí y lo he entendido a lo largo de nuestros días vacíos…
Por eso en esa nueva vida si quiero mejorar.
No cambiaría mi figura, tampoco mi forma de pensar, solo entregaría al Universo muchos minutos más, para en esa vida saberte tratar…
Quizás en ese momento ya no escriba al viento…
Lo haría para ti en un plano directo y en cada amanecer…
Procuraría siempre debajo de tu almohada, dejar mis escritos para que ya no sea un Sol amarillo el que te ha de despertar, sino mis líneas de puño y letra, las que has de encontrar.
Quizás lo que te desee entregar en ese nuevo momento, no tenga mucho valor para la vida, pero se que los sentimientos son nobles y si necesitan de flores…
Flores no solo son las que nacen por la naturaleza, sino las que escribimos de nuestro puño y letra.
Esas letras que solo alimentan nuestra alma cada mañana.
Por eso permíteme mientras vuelvo a nacer, a soñar con esto despierta, ya que esperar mil años me han de tocar, para volver a reencarnar y volverte a encontrar.
Y ni siquiera ahora puedo saber si yo seré en ese momento, el nuevo ser que has de esperar.